En diciembre, 1995 el Congreso revocó el Límite
Nacional de Velocidad Máxima (NMSL, por su sigla en inglés)
que había consistido en 55 millas/hora en carreteras
interestatales urbanas y de 65 millas/hora en carreteras interestatales
rurales así como también en determinadas carreteras
rurales de características similares a las interestatales.
La total autoridad para colocar los límites de velocidad
en todos los caminos públicos pasó a ser nuevamente
de los gobiernos estatales y locales, terminando así
con 20 años de interferencia federal relativa a los límites
nacionales de velocidad. La Ley del Sistema Nacional de Designación
de Carreteras de 1995 (que contenía la revocación),
terminó también el requerimiento de que los estados
proveyesen información sobre velocidad en transito al
FHWA. El Congreso había vinculado el no-cumplimiento
con el NMSL a posibles pérdidas de fondos federales.
En 1997, el DOT de EE.UU. elaboró la política
de velocidad y la implementación de la estrategia
que se encuentra en uso el día de hoy.
Para más información visite: http://safety.fhwa.dot.gov/speed_manage/policy.htm